Alcanzando el máximo rendimiento en las apuestas deportivas
El mundo de las apuestas deportivas agrupa a millones de personas alrededor del mundo, y existen tantos apostantes como rangos de personalidades en el ser humano. Sin embargo, son ciertas características las que hacen que una persona se sienta atraída hacia el universo de las apuestas: gusto por la emoción, tendencia a conocer en profundidad los temas que le interesan, o pasión por diferentes deportes. Aquellas personas que disfrutan manteniéndose en vilo, pero contando con la seguridad de conocer a fondo aquel deporte donde están apostando, tendrán en las apuestas deportivas un filón del que siempre sacar horas y horas de diversión.

Es importante conocer que existen distintos escalones en el camino que la mayoría de apostantes recorren. Diferentes tipos de jugador entre los que algunas personas avanzan, pero en los que otros se mantienen durante toda una vida como aficionados o profesionales. Y es que son muchas las personas que han terminado por descubrir que cuentan con un talento especial para la realización de apuestas, y por eso han terminado viviendo gracias a este beneficioso mercado en el que cualquier persona, con casi cualquier tipo de poder adquisitivo, puede invertir. Las apuestas tienen un mayor factor de habilidad que de azar, y si contamos con los rasgos necesarios en nuestra personalidad, terminaremos por convertirnos en grandes jugadores.

Si bien es cierto que no merece la pena explayarse demasiado en ellos, debemos empezar con los tipos de jugador aficionado. En primer lugar, se encuentra el jugador ocasional. Es aquel jugador que, por pura curiosidad, en diversos momentos del año se atreve a introducir una pequeña cantidad de dinero en un casino online, probablemente atraído por su publicidad, y prueba suerte apostando sin demasiado conocimiento en diversos partidos de sus equipos y deportes favoritos. No debemos subestimar la importancia de este tipo de jugador: de hecho, gran cantidad de profesionales del futuro comienzan de esta manera. Es posible que muchas personas no hayan entrado en contacto con el juego hasta una edad tardía, y por eso necesitan ponerse a prueba de forma moderada antes de saber que las apuestas son una afición de la que van a disfrutar.

Un paso más adelante encontramos al jugador regular. Como su nombre indica, es aquel jugador que vuelve regularmente a jugar en su casino online preferido para invertir cantidades de dinero pequeñas o moderadas, pero con una buena frecuencia de apuestas. Es un jugador que entra en las casas de apuestas como Bet365 o Bwin como mínimo un par de veces o tres en semana, por lo que es capaz de rentabilizar su inversión a medio y largo plazo. Es un jugador que no cuenta con la independencia económica suficiente como para dedicarse a las apuestas de forma profesional, pero que comienza a tener un conocimiento avanzado del mundillo y se mueve con soltura entre diferentes tipos de apuesta, si bien le conviene, por el número de horas que puede dedicar a las apuestas, especializarse en un deporte concreto.



Ahora es cuando pasamos a describir a los jugadores profesionales. Estos son jugadores que han dado el gran salto de jugadores regulares a jugadores expertos, y que se dedican a las apuestas deportivas o a los juegos de casino online a tiempo completo, debido a que a final de mes logran sacar una gran rentabilidad de su juego. Son personas que han logrado aunar talento y trabajo duro, por lo que cuentan con un conocimiento muy extenso sobre los diferentes deportes en los que apuestan y cómo las diferentes cuotas, las ganancias y las pérdidas pueden afectar a su inversión total. Son jugadores que ven crecer poco a poco su patrimonio gracias a la calidad de su juego en las apuestas, por lo que usan los casinos online como método de inversión a largo plazo. Si estás interesado en dar el salto también como jugador de juegos de casino online, te recomendamos que visites.

Existen dos tipos de jugadores profesionales, que se pueden equiparar a las características de, por ejemplo, un inversor en bolsa. El primero es el jugador profesional rápido. Es aquel que realiza un gran volumen de apuestas con inversiones bajas, de forma muy rápida y frecuente. Son aquellos jugadores que, llegado el fin de semana, diversifican toda su inversión en un largo número de diferentes apuestas. Perdiendo unas y ganando otras, terminan sacando el dinero suficiente de la misma manera que un trabajador asalariado ganaría su sueldo a fin de mes. En bolsa, sería el equivalente a un day trader. Pequeñas inversiones con riesgos variables terminan produciendo rentabilidad en el corto plazo. Este tipo de jugador siempre estará dispuesto a aprovechar las ofertas y promociones de las casas de apuestas, como el código de bonus Bet365 que puede encontrarse en diferentes webs sobre el juego.

Un jugador de este tipo requiere gran habilidad para conocer los detalles de los partidos. Su especialidad, con toda probabilidad, serán las apuestas en directo o live debido a las enormes fluctuaciones entre cuotas. Se trata de un jugador increíblemente sagaz, que es capaz de aprovechar un desequilibrio en las cuotas para meter su dinero y multiplicar su inversión con el más bajo riesgo. Es un jugador acostumbrado a organizar sus estadísticas respecto a los diferentes deportes de forma que pueda accederlos rápidamente, y sus conocimientos son mucho más heterogéneos respecto a ligas y deportes que las de un jugador más paciente. Esta técnica de juego puede producirnos gran rentabilidad, sobre todo si soportamos bien la presión y preferimos ganar pequeñas cantidades de forma rápida para garantizar la supervivencia de nuestros ahorros.

Al otro lado de la escala profesional se encuentra el jugador profesional lento, que se desenvuelve en una táctica de juego tan válida como la anterior, pero diametralmente opuesta. En bolsa, sería el equivalente a un value investor. Estos son jugadores que basan sus apuestas en el conocimiento de las características a largo plazo del juego. Estudian durante largas horas todos los factores que afectan al juego y, en lugar de realizar una multitud de apuestas pequeñas, prefieren meter mayores cantidades de dinero en apuestas que consideras seguras, contando con todas las características posibles que pueden afectar al resultado de la apuesta y aprovechando las cuotas más competitivas a largo plazo en casas de apuestas como Bet365.

Es un jugador que probablemente realiza apuestas más simples, y que disfruta especialmente de los hándicaps o los márgenes de victoria. Este tipo de jugadores tienden a contar con amplios conocimientos sobre ligas y deportes minoritarios con el objetivo de obtener mayor rentabilidad debido al desconocimiento general del público con respecto a estas competiciones. Un jugador rápido, por el contrario, preferiría apostar en ligas más conocidas con métodos de apuesta complejos, como combinadas y sistemas de alto volumen. Un jugador lento es capaz de obtener rentabilidad de proposiciones de partido que pueden resultar tan descabelladas para el jugador ocasional como el número de corners, tarjetas o faltas que realizarán los equipos. El jugador profesional lento prefiere grandes apuestas con grandes beneficios a largo plazo, a realizar apuestas más pequeñas con beneficios más limitados en el corto plazo.



Ambas filosofías de juego son igualmente válidas, y encontraremos jugadores de todo tipo una vez conozcamos el mundo de las apuestas a fondo. Por supuesto, siempre existen mezclas y es posible que un jugador termine cruzando la línea al otro lado para dinamizar sus horas de juego. Siempre podemos aprovechar buenas cuotas en el corto plazo que nadie más es capaz de ver, y viceversa. En un casino online como Bet365, las cuotas son casi siempre competitivas y pueden beneficiarnos sea cuál sea nuestro estilo de juego. Gracias a la gran proliferación de bonus de bienvenida y otras promociones, podemos probar suerte en el juego contando con muy pocos riesgos, lo que nos permitirá saber de forma eficiente qué estilo de juego se adapta mejor a nuestras características.

No hay por qué adscribirse a una corriente o estrategia concreta. Siempre existirán los jugadores profesionales mixtos, que en su volumen de apuestas incluyen todo tipo de combinaciones. Son aquellos que disfrutan de aprovechar un buen fin de semana dedicado a apostar en las jornadas de fútbol, pero que tampoco tienen miedo de conocer a un fondo una liga concreta y apostar a largo plazo por, por ejemplo, quién será el ganador final del torneo. Lo importante, al fin y al cabo, es mantener un buen control de nuestra inversión para que así podamos curtirnos en el mundo de las apuestas sin poner fin a nuestro viaje de forma abrupta.